Regreso de Orlando y me encuentro con la creciente y justificada indignación de mis compañeros corredores del Bosque de Tlalpan ante la intención del gobierno del Distrito Federal de instalar ahí, en esa zona ecológica protegida, en forma permanente la pista de hielo que ocupó el Zócalo.

Yo soy corredora aficionada y en buena medida le debo al Bosque de Tlalpan y a mis amigos corredores los tres maratones que he completado. Es un privilegio contar con una zona natural protegida al sur de la ciudad, pero quienes no practican ninguna actividad deportiva parecen ignorarlo. Yo quisiera invitar respetuosamente al señor delegado en Tlapan, el C.P. Guillermo Sánchez Torres, a que recorra el Bosque y experimente por sí mismo la delicia de respirar en la montaña y de disfrutar de un pedacito de naturaleza enmedio del asfalto.

no pista de hieloSé que el señor Sánchez Torres quiere complacer a otros segmentos de la población y por eso ha iniciado una serie de conciertos de rock en el Bosque, quizá sin medir las consecuencias en términos de todo tipo de contaminación (desechos inorgánicos, orgánicos, contaminación visual y auditiva) que esto implica.

Yo quisiera invitarlo también a que platique con la Asociación de Corredores del Bosque de Tlapan, con sus más de 10,000 asociados, para que conozca las muchas acciones que han llevado a cabo para la conservación y protección de ese espacio, como ha sido la donación de más de $2.5 millones de pesos al Fideicomiso de Tlalpan, además de diversas actividades que cotidianamente ejecutan sus miembros a favor del deporte y la salud.
El propio gobierno del Distrito Federal decretó esta área como zona ecológica protegida, por lo que yo espero que el señor delegado Sánchez Torres aplique el reglamento y ejerza la autoridad.

Si desea ponerse en contacto con nosotros, puede hacerlo por esta vía. Lo mismo Usted, querido lector, si es corredor y quiere apoyarnos para que protejamos las pocas áreas verdes que aún quedan en la ciudad de México, lo invito a que me deje un comentario.