Archive for August, 2008

Con muchas GANs

Para mí es un misterio que todavía haya quienes quieren trabajar en organizaciones no lucrativas. Los respeto y admiro profundamente. Mi amiga Luz María –a quien desde la infancia he siempre admirado y respetado profundamente por muy diversas razones–, me introdujo recientemente al mundo de las GAN (Global Action Network).

(Para ver una definición en inglés, visite: www.gan-net.net)

Las GANs se distinguen de las instituciones tradicionales de todo tipo por ser:

1.- Son globales y multinivel (más allá de los sistemas de gobernanza locales, nacionales o regionales).

2.- Generan sinergias entre el desarrollo del conocimiento y la práctica.

3.- Crean redes multi-asociados e intersectoriales, involucrando la cooperación y la concertación entre los actores claves del desarrollo (gobiernos, empresa privada, sociedad civil, etcétera).

4.- Generan cambio sistémico a través de una gama de actividades no violentas, que traspasan fronteras y abrazan la diversidad (resolución de conflictos, educación, certificación, movilización de recursos y generación de conocimiento, entre otras).

5.- Realizan el bien público en áreas de sustentabilidad global y seguridad, al tiempo de aseguran el empoderamiento de grupos marginados, controlando los intereses privados potencialmente divergentes.

Algunos ejemplos de GANs son: Global Youth Action Network www.youthlink.org Transparency International www.transparency.org y Youth Employment Systems www.yesweb.org

Es en esta última GAN en la que están trabajando mi amiga Luz María. Su meta es desarrollar el espíritu empresarial de los jóvenes en 55 países, y más concretamente, crear empresas ecológicamente sostenibles. La meta es generar 100,000 jóvenes empresarios “verdes” para el año 2010. Por supuesto, México está entre los países en los que opera esta GAN.

En este preciso momento YES se encuentra concursando por fondos ($1.5 millones de dólares) que podría otorgarle American Express, pero para eso es necesario apoyarla con nuestro voto virtual, para que sea uno de los 25 proyectos finalistas.

Cualquier persona con una dirección de correo electrónico puede votar, no hace falta ser tarjetahabiente o hacer donativos económicos. Basta con hacer clic aquí http://www.membersproject.com/project/view/AQFM0H

En los últimos cinco años, YES ha tocado la vida de un millón de jóvenes. Por fortuna, todavía quedan personas que dedican parte de su vida a ayudar a otros.

233.- Rules for shopping (I)

There are only three words you have to remember when shopping: brands, brands, brands. If you shop by price, you will resent it. Unless, you choose to shop for brands on sale. Now you’re talking!

Paco Gil Díaz: cinco cosas que no sabías de él

1.- Tiene un gran sentido del humor, de esos que son ácidos pero irónicos.

2.- Su hija dice que él es el único hombre que usa un reloj de pared en la muñeca (sí, es enoooorme, porque además de la altitud, la latitud y los latidos del corazón, también da la hora).

3.- Cuando fue subdirector de Banco de México su firma estaba en todos los billetes de $100 pesos.

4.- Tiene una vasta colección de pinturas de José Alberto Terán, fundador y director general de la agencia de publicidad que lleva su nombre. (Su cuenta insignia es la del Palacio de Hierro.)

5.- Ignora la PC corporativa que tiene en su escritorio porque prefiere utilizar su Mac.

Hace unos días tuve el gusto de charlar una vez más con nuestro ex-secretario de Hacienda, ex director de Avantel y ex subdirector de Banco de México, quien hoy dirige los destinos de Telefónica Movistar en México. Conversamos de tecnología, para variar, pero Paco está siempre bien dispuesto para platicar de otros temas, siempre que su interlocutor sea lo suficientemente rápido y agudo para seguirle el paso. Uf! Creo que por un rato logré su atención.

Me escapé de un retén

El viernes pasado me escapé de un retén. Para ser precisa, un tipo uniformado en color azul intentó detenerme en el retén que por muchos meses estuvo establecido en Ejército Nacional y Ferrocarril de Cuernavaca, en los rumbos de Polanco.

No era la primera vez, por cierto, que me resistía a este acto arbitrario de detención. Todos los días paso por ese crucero y supongo que el tipo “me traía ganas”. El viernes pasado de plano se me atravesó por delante, pero yo sin siquiera pensarlo me seguí de frente. A menos de 100 metros hay un semáforo y tuve miedo de que me alcanzaran. Pensé que seguro habían tomado nota de las placas y que seguramente estarían esperándome en mi siguiente paso por el lugar. Créame que todo el fin de semana me persiguió el asunto. Mi conciencia y sentido de la responsabilidad me torturaban: por momentos me hacían sentir una prófuga, alguien hubiera sido captada in fraganti pero que hubiera escapado luego de cometer el delito. Cuando esos pensamientos me asaltaban, entonces me recordaba a mi misma que no tenía nada que temer y que ese tipo de retenes no deberían existir en un país donde se supone que hay garantías individuales y libre circulación. Pensé todo el fin de semana en la forma en que tendría que evadir el dichoso retén (el crucero está muy cerca de oficina) y terminé teniendo pesadillas.

En eso estaba cuando abro el periódico el domingo y comienzo a ver decenas de esquelas en torno a la familia Martí. Fue sin embargo hasta el día siguiente, el pasado lunes 4 de agosto, cuando supe la brutal forma en que el pequeño Fernando había muerto. Pasé una vez más cerca del retén, en otro coche, y ya no sólo estaban los uniformados de azul sino también un camión lleno de soldados en camuflaje y portando armas. Por fortuna, no parecía que estuvieran deteniendo vehículos.

El martes escuché al flamante director de la policía capitalina, Manuel Mondragón, declarando en entrevista radiofónica que había girado instrucciones para que desaparecieran todos los retenes. (Fue así que detuvieron, simulando uno de éstos, al niño Fernando Martí y su escolta.) Yo, por si las dudas, sigo sin pasar por el dichoso crucero. ¿Hasta cuándo vamos a vivir en esta paranoia? ¿Cuánto más podemos tolerar?

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