Me escapé de un retén
El viernes pasado me escapé de un retén. Para ser precisa, un tipo uniformado en color azul intentó detenerme en el retén que por muchos meses estuvo establecido en Ejército Nacional y Ferrocarril de Cuernavaca, en los rumbos de Polanco.
No era la primera vez, por cierto, que me resistía a este acto arbitrario de detención. Todos los días paso por ese crucero y supongo que el tipo “me traía ganas”. El viernes pasado de plano se me atravesó por delante, pero yo sin siquiera pensarlo me seguí de frente. A menos de 100 metros hay un semáforo y tuve miedo de que me alcanzaran. Pensé que seguro habían tomado nota de las placas y que seguramente estarían esperándome en mi siguiente paso por el lugar. Créame que todo el fin de semana me persiguió el asunto. Mi conciencia y sentido de la responsabilidad me torturaban: por momentos me hacían sentir una prófuga, alguien hubiera sido captada in fraganti pero que hubiera escapado luego de cometer el delito. Cuando esos pensamientos me asaltaban, entonces me recordaba a mi misma que no tenía nada que temer y que ese tipo de retenes no deberían existir en un país donde se supone que hay garantías individuales y libre circulación. Pensé todo el fin de semana en la forma en que tendría que evadir el dichoso retén (el crucero está muy cerca de oficina) y terminé teniendo pesadillas.
En eso estaba cuando abro el periódico el domingo y comienzo a ver decenas de esquelas en torno a la familia Martí. Fue sin embargo hasta el día siguiente, el pasado lunes 4 de agosto, cuando supe la brutal forma en que el pequeño Fernando había muerto. Pasé una vez más cerca del retén, en otro coche, y ya no sólo estaban los uniformados de azul sino también un camión lleno de soldados en camuflaje y portando armas. Por fortuna, no parecía que estuvieran deteniendo vehículos.
El martes escuché al flamante director de la policía capitalina, Manuel Mondragón, declarando en entrevista radiofónica que había girado instrucciones para que desaparecieran todos los retenes. (Fue así que detuvieron, simulando uno de éstos, al niño Fernando Martí y su escolta.) Yo, por si las dudas, sigo sin pasar por el dichoso crucero. ¿Hasta cuándo vamos a vivir en esta paranoia? ¿Cuánto más podemos tolerar?
Monicami | Aug.07.2008 | Familiy business |
En una pena lo que pasa en México. No sé si alegrarme de ya no estár allá o ponerme a llorar al pensar que mi autoexilio, fruto de esa paranoia, será definitivo.
Extraño mi país pero no podría dormir pensando que quizás el próximo podría ser mi hijo.
Esa misma pregunta creo que ha rondado por muchos de nosotros, y en mi caso crea mas paranoia, orillandome a pensar, ¿si llegará a ser necesario que también tengamos miedo a los cuerpos policiacos? o ¿que después de cada crimen sean ellos los primeros sospechosos?; ¿acaso no es demasiado?, no debemos ver esto como algo normal, digamos alto, ¿es necesario que alguien importante sea una victima mas, para que nos indignemos?.
Señorita Monica:
Su paranoia la compartimos miles de mexicanos que vivimos siempre con el temor a ser victimas de la delincuencia, pero, se pregunta usted que es mejor, detenerse en un reten, a riesgo de que sean delincuentes los supuestos uniformados, o que de verdad sean policias y lo detengan a uno a balazos ???. En el caso de la familia Marti, la sugerencia seria que la justicia fuera mas dura en casos de secuestro, por ejemplo, que se establezca la pena de muerte, claro que mucha gente estara de acuerdo y otra que no, pero algo se tiene que hacer, no cree usted ??.
Saludos.
Añadiendo algo a tu articulo, solo para comentarte que no solo en zonas de un nivel economico alto es donde se presentan este tipo de retenes, vivo por le rumbo de Santa Martha y en infinidad de ocaciones hubieron retenes que a familiares o amigos que por una o por otra razon se les detuvieron que con grado de violencia, te bajan del auto, te pregunta hasta cuando fue tu bautizo, revisan tu coche en monton en lo que revisan tus papeles, ruegas a todos los santos o a la deidad de tu preferencia para que no te siembren algo(cosa comun en muchos policias-judiciales) y que todavia si defiendes tus derechos, eres agredido verbalmente o amenazado, lo peor de todo que cuando no encuentran nada o te “dejan” en libertad, te quedas con un coraje, una frustracion de no poder hacer nada, y ni con quien ir a quejarte si todos se coluden con todos y todos ellos a si mismos se protejen. Que haces? pedir que no te toque otro reten cada vez que llegues tarde. Pero ahora sera peor, ahora ya sabemos que NO HAY RETENES, pero si te encuentras con un reten… que hacer? acelerar y rogar que se quiten y que si te disparan .. que no te den?
Creo que nuestro flamante director de la policia…. deberia de aparte de decir que ya no abra mas retenes, como proceder si por tu mala suerte ese dia o noche te encuentras con uno, no crees?
PD: Me podrias añadir a tu lista de lectores…. si leo tus articulos y asi como tu revista netmedia. solo que no soy muy bueno dando opiniones, a tambien falta de tiempo pero este articulo si es en especial interesante.
Saludos
Viniendo a trabajar a México de un país que ha sufrido una cruenta dictadura, Argentina, los retenes me producen un fuerte nudo en el estómago.
Debería decir que no estoy de acuerdo en esquivar a la autoridad, pero a la vez creo que tiene que ver con una constante sensación de que debo llevar mis documentos, hacer luces al girar, ceder el paso a los peatones, etc. De alguna manera nos educan que debemos obedecer a la autoridad de color azul, pero es nuestro instinto de conservación en esta selva de asfalto que nos lleva a adoptar ciertas costumbres o formas de actuar que nos hacen ruido pero a la vez sentimos que son necesarias.
Por cierto, hay un retén bastante bonito en Masaryk, el cual salió en algún noticiero que eran policias fuera de su horario de trabajo ganando algún dinerillo extra.
Antes que nada, el simple hecho de pedirte que te detuvieras es algo ilegal. Según el artículo 16 constitucional:
“ARTICULO 16. NADIE PUEDE SER MOLESTADO EN SU PERSONA, FAMILIA, DOMICILIO, PAPELES O POSESIONES, SINO EN VIRTUD DE MANDAMIENTO ESCRITO DE LA AUTORIDAD COMPETENTE, QUE FUNDE Y MOTIVE LA CAUSA LEGAL DEL PROCEDIMIENTO.
(REFORMADO EN SU INTEGRIDAD MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 18 DE JUNIO DE 2008)”
La fuente:
http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/17.htm?s=
Esto quiere decir que a menos que tengan una orden por escrito de algún juez en la que se especifique tu nombre, las placas de tu auto y el motivo por el cual te van a checar no tenían por qué haberte detenido. No por nada este artículo es el que menos se cumple de todos. Si así lo deseas puedes interponer una demanda, eso ya depende de ti.
Lo bueno es que yo vivo en una ciudad pequeña y que por ahora no me tengo que preocupar por eso, pero pues qué mala onda que en el D.F. vivan con tanta inseguridad hasta por parte de las propias autoridades.