Rudo y bueno
El pasado fin de semana fue, sin proponérmelo, el fin de Diego Luna. Hice el 1-2, es decir, lo vi en vivo y luego en película. No fue algo premeditado, pero al final resultó una experiencia interesante. Yo soy una simple espectadora promedio de las bellas artes, así que tome con reservas mi opinión. Yo creía hasta el pasado fin de semana que Diego era un actor bueno pero sobre todo suertudo. Ahora creo que tiene más méritos histriónicos de los que pensaba.
Queriendo salir del ocio perturbador característico del 1o. de enero, entré a Internet y chequé la disponibilidad de boletos para “El buen canario”, la muy publicitada obra dirigida por el también famoso John Malkovich. Resulta qu encontré boletos para el sábado 3 de enero, no de los más caros (como a mi me gusta) sino de los de precio intermedio. La verdad, le aconsejo que si no encuentra de los más caros, es decir, en los sillones rojos de hasta adelante, compre del precio más económico. La única diferencia es que éstos están en las filas laterales, pero se ve igual de bien (o de mal) desde cualquier sitio.
Pues bien. Con mi boleto de los casi más caros me senté prácticamente hasta atrás (solo quedaba una fila entre la mía y la pared del fondo), así que nunca pude ver las caras de los actores. Pero aún así considero que las actuaciones de todo el reparto de “El buen canario” son estupendas, y la obra lo mantiene a uno interesado de principio a fin. Se lleva la obra Irene Azuela, sin duda alguna, interpretando a la conflictiva y perturbada Annie. Pero Diego está estupendo, aunque al final no me arrancó las lágrimas como quizá pudo haber sucedido con una interpetación más dramática. (Nota al margen: para quienes gustamos de la tecnología, chequen la escenografía. Echa manos de recursos multimedia de forma muy creativa. Yo no había visto algo así aplicado en una obra de teatro. Vale la pena.)
Total, al día siguiente resultó que la película más accesible en horario era “Rudo y Cursi”. De manera que volvimos a Diego. Realmente encarna su papel de costeño, de hombre de poca cultura, modales burdos y pasión por el fútbol y las apuestas. Fue todo un contraste entre el Jack Parker que interpreta en “El buen canario” y el futbolista rudo de la película de Carlos Cuarón.
Si le gusta la idea, apúrese porque no creo que la película dure mucho tiempo más en cartelera, mientras que la obra amenaza con desaparecer el próximo 1o. de febrero.
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Jan 09, 2009 | What women want, really? | 1 Comment »

Hermanita; Que poca creatividad, perder el tiempo dos dias viendo a este tipo.
Besos
Pd. pura broma!