¿Qué tienen en común Barack Obama y mi cumpleaños? Respuesta: el 20 de enero. Puedo imaginar mil y una razones por las que ese día se eligió desde 1933 para que los presidentes de Estados Unidos tomaran posesión de su cargo, porque se parece muchísimo a lo que sucede en mi cumpleaños. Por ejemplo:

-Es una fecha fácil de recordar, pues se trata de un número cerrado.

-Hay cuando menos 15 días para las confirmaciones a los asistentes a la ceremonia.

-Cae en la segunda quincena, lo que nos da margen de maniobra para volver a ubicarnos en la realidad después del largo periodo vacacional navideño. 

-La fecha sigue estándo al inicio del  año –como debe ser para arrancar un nuevo ciclo–, pero no tan al principio que nos tome todavía vacacionando en algún resort de ski; o demasiado cansados y sin tiempo de reponernos por tantos compromisos decembrinos.

-Nos permite un buen margen (19 días) para hacer cita en el SPA para el facial, con el estilista para el corte de pelo (manicure, pedicure, etc.), así como para acudir al diseñador de preferencia a comprar un nuevo outfit, mismo que puede ser ajustado y entregado a tiempo para la ceremonia. No olvide que habrá prensa, fotógrafos y cámaras de televisión.

-Tenemos tiempo suficiente para elegir entre las 10 galas –todas organizadas por distintos anfitriones privados–, que habrá esa noche, determinar el acompañante y el outfit a usar (distinto al de la toma de posesión, por supuesto…ups, me refiero al outfit).

-También nos da tiempo de comprar un buen regalito, un presente que recuerde al homenajeado(a) lo mucho que lo apreciamos, algo tan original y valioso que perdure durante los años por venir.

Bueno, yo tengo todavía algunos detalles que atender antes de mi porpia ceremonia de posesión de un año más de vida. Lo único malo de que mi cumpleaños sea el mismo día de la toma de posesión es que nunca puedo asistir. ¡Lástima!

-

También puedes leer

Loading…