My party
Es ya fin de semana y siento que apenas ayer fue sábado. Es más, no puedo creer que prácticamente ya pasó el primer trimestre del año más catastrófico jamás anunciado y aquí me tienen…¡aún viva! Me siento como Jack Bauer, que no puede decir “al ratito” (hoy vi el espectacular en el Periférico anunciando la serie y me pareció genial). Ya no hay horarios, ya no hay treguas, ya no hay escondites. Y menos cuando las conversaciones se suceden a través de una combinación de medios: Skype, Messenger, LinkedIn, móvil, email. (Esta semana realicé mi primer Webinar como moderadora y fue una linda experiencia. ¡¡¡Tuvimos 352 asistentes!!!) El único medio que no uso es el fijo de mi casa. Así, llego semi derruida al fin de semana y me doy cuenta que no he planeado nada…ni siquiera mirar el partido de México por televisión. ¡Qué looser! Nunca había estado tan en contacto con el mundo, con personas que ni conozco ni creí llegar a conocer. Por ejemplo, ayer en la tarde tomamos el té Juan Francisco González Iñigo, el mismísimo autor de la mega popular eNewsletter “Las Lupas”, y su servidora. Es todo un personaje, un editor-periodista aficionado que tiene más de 20,000 seguidores. Le envié una “carta” (bueno, un e-mail) hace poco más de un mes con un comentario sobre algo que escribió y sugiriéndole formas para cobrar la suscripción a su entretenida y polémica columna. Publicó mi escrito y a principios de la semana me mandó un mail pidiéndome un cita. Total, quizá colaboremos juntos. ¿No es fantástico?
Pero el costo de estar taaaan conectada lo pagan los más cercanos, la pareja, la familia y los amigos. Me sirve de consuelo pensar que no estoy sola. Con frecuencia, mi marido y yo decidimos de último momento organizar una comida un sábado, cuando nos damos cuenta de que no hemos hecho ningún plan. Comenzamos a llamar a los parientes cercanos, o a los amigos, y muchos se “dejan caer” porque no tenían (loosers también) ningún compromiso.
Pero no me quejo. Quizá las reuniones más divertidas son las espontáneas. Creo que nunca en mi vida había organizado tantas y tan divertidas como en estos últimos tres años. Y aunque no todos coinciden en el mismo guateque, he logrado ver a muchos amigos que tenía tiempo de no reunir. La hemos pasado genial, mejor que Peter Sellers en su “Guateque” (The Party, 1968), que vi de pequeña con mi primo Gustavo y me pareció la película más divertida del mundo. En fin. Ahora tengo que irme para comenzar a organizar mi fin de semana. Espero que mis cinco lectores la pasen muy bien y que la selección de México no nos ponga de mal humor.
También puedes leer
Loading…
Monicami | Mar.27.2009 | What women want, really? | 2 Comments »

Un excelente fin de semana!! definitivamente la espontaneidad le da un ingrediente extra a esas reuniones…
Saludos!!
Hola Sergio: Muchas gracias por el comentario. En efecto, la espontaneidad hace más relajado el momento, además de que es un buen pretexto para la improvisación. Saludos.