La foto (y entrevista) no autorizada de Jobs

Steve Jobs tenía pocos meses de haber renunciado a Apple cuando, a finales de 1985, fui invitada al que sería mi primer (y único) MacWorld en San Francisco, mismo que tendría lugar en enero de 1986. Tuve que esperar seis años más para poder conocer a quien había diseñado la primera computadora sobre la que puse mis manos (una Macintosh que utilicé en el Press Room de aquel MacWorld). Para 1992, Jobs era ya una leyenda. Guapo, enfundado en un traje italiano de impecable corte, camisa blanca y corbata, Jobs brillaba en el escenario del inmenso teatro del Caesar´s Palace durante su keynote en el marco de aquel Comdex Fall. Yo lo miraba extasiada desde las butacas de primera fila, reservada para los reporteros gráficos. Debió ser la misma mirada que tengo en la foto que Catalina Herrera me tomó con él al final de lo que fue una demostración de su Nextstation y el sistema operativo NextStep. Todavía hoy las capacidades mostradas son impresionantes, si tomamos en cuenta que en 1992 pocas personas conocían el eMail o habían oído hablar de multimedia (ver video). Nos quedamos solos en el escenario, Jobs y yo, mientras Catalina –que se había colado gracias a la complicidad de un reportero autorizado del New York Times—le tomaba fotos una tras otra. Lo que sigue es un breve recuento de las únicas dos preguntas que pude hacerle, mientras caminamos juntos de un extremo al otro del escenario antes de que desapareciera detrás de las cortinas.
Monicami :: Aug.25.2011 :: What women want, really? :: 1 Comment »
