Celulares, los cubanos y mi Blackberry Pearl
Mientras que unos 7,000 y feria de cubanos comenzaron por fin a gozar de los beneficios de la telefonía celular a partir del lunes 14 de abril, yo aquí sufro por tener que atender las llamadas y los mensajes no de uno sino de ¡dos celulares! Uno de ellos es un Blackberry Pearl último modelo. El otro…un Nokia E61i. Claro, y uno con una compañía celular y el otro con la otra.
Y ahora, yo me pregunto: ¿Cuál elijo? O, a todo esto, ¿tendré que elegir?
Ahora, vayamos por partes. Como ya usted debe estar enterado, a finales de marzo se anunció en Cuba la libre contratación de telefonía celular, una de las acciones del presidente Raúl Castro para ir eliminando prohibiciones obsoletas. Otras medidas son el permiso para alojarse en hoteles, la venta de reproductores de DVD y electrodomésticos y la entrega de tierras ociosas enusufructo a campesinos.
Bueno, pues los cubanos corrieron a hacer largas filas en las oficinas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) para obtener su celular, a pesar de los altos costos del servicio. Los precios de los móviles van desde los $64.80 hasta los $288.80 dólares, y activar la línea cuesta $119.80 dólares, cuando el sueldo medio en Cuba es de unos $18 dólares mensuales. El servicio deberán pagarlo bajo la modalidad de prepago, con tarjetas que adquieren por $10.80, $21.60 o $42.20 dólares.
Y uno acá pagando más o menos lo mismo, la verdad, aunque chance y lo que sí es cierto es que el salario promedio mensual de los mexicanos es más alto (sin contar con las remesas que reciben los cubanos).
Bueno, pero el punto no es ése. Es que yo pensaba en los cubanos que tienen de una sola sopa, cuando yo aquí estoy en el dilema de tener que elegir. ¡(Luego por qué la gente quiere que el Sistema o la religión elija por ella! )
Lo pusieron en mi camino y me puse a probar el Blackberry Pearl. Sí, ya sé que no es novedad, pero yo me había rehusado a recibir correo electrónico en mi móvil, nomás por no sentirme más “esclava”. También me sentía muy cómoda con el sistema operativo Nokia, que conozco desde los primeros modelos que trajo a México y que en sus sucesivas mejoras no ha modificado la forma de navegación, lo que es una chulada. Y qué decir de un teclado extendido (Qwerty), otra chulada a la hora de mandar mensajes.
Pero bueno, empecé a usar el Pearl, con su sistema 3G de Iusacell, su teclado predictivo, su tele (canales nacionales y de cable), y por supuesto el mail. Tengo que confesar que me empezó a gustar eso de poder ver (y contestar) mis mensajes electrónicos desde cualquier sitio, a mi conveniencia. Lo de la tele me parecía una monería innecesaria, pues yo ni tele veo. Pero finalmente vino el partido Chivas-América y ahí ¡cobró sentido! No tuve que perderme ni un segundo. Y ganaron mis Chivas, además. La nitidez de la pantalla y la calidad de la transmisión es de subrayarse.
El teclado me ha costado un poco más de trabajo, debo reconocerlo, pero eso ha sido porque ni el manual he leído (¿quién los lee?), así que por pura intuición y a veces hasta por casualidad he ido descubriendo los modos y los atajos.
Ahora, usted qué haría ¿me quedo con los dos? ¿Elijo el Blackberry? Me encantaría su opinión. Le deseo felicidad sin límites.
http://www.eluniversal.com.mx/notas/498375.html
http://www.elnuevodiario.com.ni/imprimir/13171
Monicami :: Apr.24.2008 :: My digital life :: 1 Comment »